Hola IWEteler@s,
- Hi
- What did the spider do inside the library computer?
- It made a web page.
Translation:
- Hola
- ¿Qué hizo la araña dentro del ordenador de la biblioteca?
- Una página web.
Tomado de: // Taken from:
“Dave’s Guide to the library”
ENGLISH HINTS = INDICACIONES SOBRE EL INGLÉS
¡Esta vez el inglés es sencillito…! “Web” es telaraña, como todo el mundo sabe.
Alguien se puede preguntar por qué no se pone la “s” del genitivo inglés a library: “library’s computer”. La razón es que en esta frase la palabra “computer” es un nombre sustantivo adjunto a otro. En estos casos, cuando se trata de un objeto inanimado (a diferencia de personas o animales) se suele eliminar el genitivo “s”. Ej.; the table leg, the barn door.
Dicho esto, también es cierto que a veces se puede emplear el genitivo sajón, sobre todo cuando se habla de un objeto concreto: “this table’s front legs are loose” (”las patas frontales de esta mesa están flojas”), “the library’s computer is not working today”.
Os hacemos notar que nos referimos a la araña como “it”. No suele indicarse el género de los animales, a menos que tengan nombre o sean conocidos a nivel personal:
“The cat that lives in the park is thin –IT only eats what it finds on the ground”.
“My dog is fat –HE eats his food as well as the cat’s food”.
Cabe destacar el uso de “make” y “do”, que se traducen por el mismo verbo “hacer”. En general, se utiliza “do” para actividades (”do the shopping”) mientras “make” significa creación, construcción, de algo concreto (”make a cake”). Por lo tanto, en nuestro ejemplo, la pregunta “What did the spider do?” se refiere a sus actividades en general, mientras “It made a web” explica lo que ha creado.
NB: Existen más significados y muchas excepciones con estos dos verbos problemáticos que, además, son ubicuos…
“Sencillito”, ¿no?
Best wishes,
Tomàs Baiget & Alice Keefer
Octubre 12th, 2005 at 9:27 pm
Muchas gracias Tomás por compartir con la lista cosas tan interesantes.
Cuando yo comencé la carrera de bibliotecologÃa en 1993, los bibliotecólogos de entonces estaban horrorizados con la idea de la automatización de catálogos. Luego, casi al finalizar esa década, se espantaron con la llegada de Internet. Ahora el “miedo” del momento es la nueva iniciativa de Google. La inquietud gira entorno a la idea de que ya no vamos a ser indispensables para el usuario y eso nos va a llevar al cierre de nuestras bibliotecas.
Pero solo basta hacer unas cuantas analogÃas para darnos cuenta de que nuestros miedos no están bien fundados. Por ejemplo, en los supermercados, todos los productos están a la mano del cliente, sin embargo, cuando no se encuentra algo, recurrimos a alguien que trabaja allà para que nos ayude a encontrarlo. Eso sin contar todo el trabajo que se lleva a cabo “entre bambalinas” para que los productos siempre estén en su lugar y siempre hayan suficientes para beneficio del cliente. Otro ejemplo es el del comercio electrónico. En este momento no casi hay nada que no pueda encontrarse en la red y que pueda comprarse en lÃnea. Sin embargo, siempre seguimos viendo que el comercio en nuestras ciudades sigue activo: creciendo y renovándose.
En nuestras bibliotecas siempre hay muchÃsimo por hacer y seguro que se nos ha echo palpable que hay labores de extensión a la comunidad, diseminación selectiva de información y búsqueda de fondos que no se pueden hacer simplemente porque no hay tiempo. Además, siempre he pensado que como profesionales nos formamos mayormente para trabajar en zonas urbanas, y orientados a la información en formato electrónico y de alguna manera nos han quedado fuera las comunidades que tienen necesidades de información diferente como en el caso de algunas comunidades rurales donde además hay problemas de alfabetización.
Este es quizás el momento en que si proyectos como el de Google realmente van a impactar nuestro campo como se espera, tal vez podamos invertir nuestro tiempo en actividades nuevas y podamos dejar volar nuestra imaginación, ser creativos y poner en práctica todas esas ideas maravillosas que hemos tenido guardadas en el cajón de “no tengo suficiente tiempo” y también de enfocarnos en comunidades que han quedado excluÃdas del mundo de la información en que vivimos hoy.
A ver qué va a pasar en realidad en nuestra profesión con estas iniciativas de Google. Mientras tanto, a no sentir tantos miedos, a estar seguros de nosotros mismos y de lo que somos capaces de hacer.
Saludos,
Diana Miranda